Las Obras en Ezeiza previstas entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre obligarán a modificar una parte importante de la operación aérea internacional: 14 aerolíneas suspenderán temporalmente sus vuelos hacia y desde el aeropuerto, mientras otras 16 mantendrán servicios con escalas técnicas, cambios de aeronave, menor capacidad o ajustes de horarios.
El impacto se concentrará especialmente en los vuelos de largo radio y genera preocupación en el sector turístico por las consecuencias sobre el turismo receptivo, la conectividad y la imagen internacional de Argentina. El Aeropuerto Internacional de Ezeiza, sin embargo, no cerrará: sus terminales y servicios continuarán funcionando durante todo el período.
Por qué habrá restricciones en Ezeiza
Las obras forman parte de un programa de modernización superior a los US$ 100 millones y tienen como uno de sus principales trabajos la rehabilitación de la pista secundaria 17-35 y de su intersección con la pista 11-29.
Durante el período crítico, las operaciones se concentrarán sobre la pista 11-29, cuya longitud utilizable se reducirá de aproximadamente 3.300 a 1.850 metros.
La limitación afecta especialmente a aeronaves de fuselaje ancho, como los Boeing 777 y 787 o los Airbus A330 y A350. Los vuelos hacia destinos de larga distancia requieren transportar una mayor cantidad de combustible y, por lo tanto, despegar con más peso y disponer de una mayor longitud de pista.
Ante ese escenario, las compañías tienen distintas alternativas: reducir peso o capacidad, cambiar de aeronave, incorporar una escala técnica para cargar combustible o suspender temporalmente las operaciones.
Aerolíneas Argentinas, Iberia y Air Europa
Aerolíneas Argentinas mantendrá prácticamente toda su programación internacional. Los vuelos hacia Miami, Cancún, Punta Cana y Aruba podrán continuar, mientras que los servicios que partan desde Buenos Aires hacia Madrid y Roma realizarán una escala técnica en Río de Janeiro para cargar combustible antes de continuar hacia Europa.
También podrían registrarse modificaciones de horarios vinculadas con la operación especial del aeropuerto.
Iberia mantendrá la conexión entre Buenos Aires y Madrid, aunque deberá modificar su esquema operativo. Los vuelos Madrid-Ezeiza continuarán siendo directos, mientras que las salidas desde Buenos Aires realizarán una escala técnica en Montevideo para cargar combustible. La compañía también ajustará aeronaves y capacidad durante el período.
Air Europa seguirá volando entre Buenos Aires y Madrid. Los servicios que partan desde Ezeiza harán una escala técnica en Montevideo y durante esas semanas se utilizarán Boeing 787-8 en reemplazo de algunos 787-9. También habrá modificaciones en los horarios de salida.
Sky, Level, Plus Ultra y GOL
Sky Airline mantendrá sus servicios regionales. La conexión a través de Santiago de Chile será además una alternativa para pasajeros que necesiten reconstruir itinerarios internacionales durante las restricciones.
Level continuará con sus vuelos entre Buenos Aires y Barcelona. Las salidas desde Argentina incorporarán una escala técnica en Montevideo antes de seguir hacia España.
Plus Ultra también conservará su programación entre Buenos Aires y Madrid. Los vuelos que despeguen desde Ezeiza realizarán una escala técnica en Montevideo para completar combustible antes del cruce del Atlántico.
GOL mantendrá sus servicios desde Ezeiza. La conectividad con Brasil tendrá mayor relevancia durante esas semanas, ya que São Paulo y Río de Janeiro podrán funcionar como puntos de conexión para pasajeros de distintas compañías de largo radio.
Copa Airlines tendrá escalas en Córdoba y Rosario
Copa Airlines continuará operando sus vuelos entre Buenos Aires y Panamá, aunque aplicará un esquema especial durante las Obras en Ezeiza.
Parte de las salidas realizará una escala técnica en Rosario y otra parte utilizará Córdoba para completar combustible antes de continuar hacia Panamá.
La estrategia permitirá conservar la conexión de Ezeiza con el Hub de las Américas.
LATAM Airlines también mantendrá su red regional desde Buenos Aires y las conexiones principalmente vía São Paulo, Santiago de Chile y Lima. Sin embargo, durante el período afectado quedará suspendido temporalmente el vuelo directo entre Buenos Aires y Miami.
Avianca, JetSMART e ITA Airways
Avianca mantendrá sus operaciones desde Buenos Aires. Su flota de fuselaje angosto permite afrontar las restricciones con una afectación menor que la de las compañías que utilizan grandes aeronaves intercontinentales.
Bogotá continuará funcionando, además, como uno de los hubs alternativos para conectar Argentina con otros mercados.
JetSMART también mantendrá sus vuelos previstos. Al igual que otras compañías regionales que utilizan aeronaves de fuselaje angosto, contará con mayor margen para operar con la longitud de pista disponible.
ITA Airways conservará la ruta entre Buenos Aires y Roma. El vuelo desde Italia continuará llegando directamente a Argentina, aunque con menor capacidad, mientras que la operación Ezeiza-Roma tendrá una escala técnica en Río de Janeiro para abastecerse de combustible.
Flybondi, Arajet, Boliviana y Andes
En caso de volver a volar, Flybondi mantendrá la programación prevista desde Ezeiza. Sus Boeing 737 presentan menores condicionamientos frente a la reducción temporal de pista que los grandes aviones utilizados en rutas intercontinentales.
Arajet continuará operando y podrá mantener su conectividad con República Dominicana, aunque su programación estará sujeta a los ajustes operativos del período.
Boliviana de Aviación también integra el grupo de compañías que mantendrán vuelos en Ezeiza. Sus servicios regionales presentan una afectación significativamente menor ante las restricciones previstas.
Andes Líneas Aéreas podrá conservar sus operaciones durante las obras.
De esta manera, serán 16 las aerolíneas que mantendrán algún tipo de actividad en Ezeiza, aunque varias deberán modificar la forma en que operan.
Delta, United y American suspenden vuelos
Delta Air Lines no operará vuelos hacia Ezeiza durante el período de restricciones. La compañía recurrirá principalmente a su asociación con LATAM para ofrecer alternativas de conexión a los pasajeros afectados.
United Airlines también suspenderá temporalmente sus servicios hacia Buenos Aires, lo que reducirá la conectividad directa entre Argentina y Estados Unidos durante esas semanas.
American Airlines será otra de las principales ausencias. La compañía decidió suspender toda su operación entre Estados Unidos y Buenos Aires durante el período crítico de las obras y descartó alternativas que inicialmente contemplaban escalas técnicas.
Los pasajeros afectados deberán revisar las opciones de reprogramación, protección o devolución previstas por cada aerolínea.
Air Canada, Aeroméxico, Air France y KLM
Air Canada cerrará temporalmente su operación hacia Buenos Aires. Los pasajeros deberán utilizar alternativas de conexión regional o modificar sus fechas de viaje.
Aeroméxico suspenderá temporalmente la ruta entre Buenos Aires y Ciudad de México y prevé recuperar su programación una vez finalizadas las restricciones aeroportuarias.
Air France no operará su conexión directa entre París y Buenos Aires durante las semanas afectadas por la reducción de pista. Entre las alternativas aparecerán conexiones a través de Brasil y servicios de compañías asociadas.
KLM también suspenderá temporalmente sus operaciones hacia Buenos Aires. La medida eliminará durante esas semanas otra de las principales conexiones directas entre Argentina y Europa y obligará a reconstruir itinerarios mediante otros hubs.
Lufthansa, Swiss y British Airways
Lufthansa no operará hacia Ezeiza durante las restricciones. Los pasajeros afectados podrán ser derivados a conexiones alternativas dentro de la red del grupo o mediante otras compañías asociadas.
Swiss también dejará temporalmente de volar hacia Buenos Aires. La suspensión se suma a la de Lufthansa y reduce la capacidad directa del grupo hacia Argentina.
British Airways no llegará a Buenos Aires durante las semanas de obras. Los pasajeros deberán utilizar vuelos alternativos y conexiones a través de compañías asociadas.
La suspensión se producirá meses antes de que British Airways recupere el vuelo diario y sin escalas entre Buenos Aires y Londres, previsto para marzo de 2027.
Emirates, Turkish Airlines y Ethiopian Airlines
Emirates mantendrá su operación entre Dubái y Río de Janeiro, pero no continuará hasta Argentina. El tramo Río de Janeiro-Ezeiza quedará suspendido temporalmente, por lo que Buenos Aires desaparecerá de la operación de la compañía durante el período de obras.
Turkish Airlines tampoco llegará a Ezeiza durante las restricciones. La empresa deberá recurrir a conexiones regionales para proteger a los pasajeros con Buenos Aires como origen o destino.
Ethiopian Airlines conservará su operación internacional hasta São Paulo, pero suspenderá temporalmente el tramo que continúa hacia Buenos Aires. Los pasajeros deberán completar el viaje mediante conexiones entre Brasil y Argentina.
China Eastern, por su parte, cancelará durante el período afectado las frecuencias de su conexión entre Shanghái y Buenos Aires vía Auckland. La suspensión alcanza a una de las incorporaciones más recientes de la conectividad intercontinental argentina.
Preocupación por el turismo receptivo
Para el sector turístico, la preocupación excede la cantidad de vuelos cancelados.
Cuando comenzaron a conocerse las primeras modificaciones, Ladevi estimó de manera preliminar que cerca de 100 mil asientos podían quedar comprometidos entre suspensiones, reducción de frecuencias y menor capacidad. El esquema fue modificándose posteriormente, por lo que esa cifra representa una estimación inicial y no un balance definitivo.
El calendario también genera inquietud. Las restricciones tendrán lugar entre octubre y noviembre, meses relevantes para el turismo receptivo de larga distancia.
La afectación alcanza a Estados Unidos, Canadá, México y varios de los principales mercados europeos, además de conexiones provenientes de Medio Oriente, África y Asia.
Hoteles, operadores receptivos y agencias también observan el posible impacto sobre segmentos como MICE, viajes de incentivo, eventos internacionales y el comienzo de la temporada de cruceros.
El impacto sobre la imagen turística de Argentina
La preocupación del sector privado no se limita a los pasajeros que ya cuentan con pasajes emitidos.
Empresas turísticas advierten que una sucesión de cancelaciones, cambios de horarios, escalas adicionales y reprogramaciones podría afectar la percepción de Argentina como un destino accesible y previsible.
Para un residente argentino que ya decidió viajar, incorporar una escala puede representar una incomodidad. Para un visitante extranjero que todavía compara Buenos Aires con otros destinos, la menor conectividad directa puede convertirse en un factor al momento de elegir.
El temor empresario es que una obra necesaria y temporal genere consecuencias comerciales que se extiendan más allá del período de restricciones.
Los hubs regionales ganarán protagonismo
El escenario no implica que Argentina quede desconectada.
LATAM, Copa Airlines, Avianca, GOL, Sky y otras compañías regionales continuarán operando, por lo que São Paulo, Santiago de Chile, Lima, Panamá y Bogotá tendrán un papel todavía más importante como centros de conexión.
Para numerosos pasajeros provenientes de Europa, Estados Unidos y otros mercados de larga distancia, esos aeropuertos podrán convertirse en una puerta alternativa para llegar a Buenos Aires.
Se tratará, sin embargo, de una conectividad menos directa y, en muchos casos, con mayores tiempos totales de viaje.
Qué deben revisar pasajeros y agencias
Aunque el esquema general de las operaciones ya está avanzado, cada compañía mantiene sus propias políticas de cambio, reprogramación, protección o devolución.
Las agencias deberán prestar especial atención a las reservas correspondientes al período de obras, incluso en los casos en los que el vuelo no figure como cancelado.
Las modificaciones pueden incluir cambios de horario, aeronave, capacidad, escalas técnicas y una mayor duración del viaje.
También será necesario revisar las conexiones posteriores. Una parada adicional para cargar combustible puede modificar el horario de llegada y afectar otros vuelos vendidos originalmente dentro del mismo itinerario.
El mapa de operaciones todavía puede registrar nuevos ajustes antes del comienzo de la intervención.
El Aeropuerto de Ezeiza continuará funcionando durante las obras, pero las restricciones plantean un desafío para la conectividad internacional, los pasajeros y el turismo receptivo. El sector seguirá de cerca el impacto que tendrán las modificaciones durante el período y sus posibles efectos una vez finalizados los trabajos.







